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Artritis y Condiciones Relacionadas |
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El lupus
¿Qué es el lupus?
El lupus se refiere a varias formas de una
enfermedad del sistema inmunológico que afecta a las articulaciones, piel, riñones y
otras partes del cuerpo. El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra
las infecciones, tales como las causadas por bacterias y virus. Cuando se padece de lupus,
el sistema inmunológico produce anticuerpos que reaccionan ante los tejidos propios del
cuerpo. Por este motivo, se considera al lupus como una enfermedad autoinmune. En la
mayoría de los casos, el término lupus se refiere a la forma conocida como
lupus eritematoso sistémico (LES).
El lupus es una enfermedad inflamatoria que puede
ser crónica. La inflamación se refiere a una reacción que provoca:
- dolor;
- calor;
- enrojecimiento;
- hinchazón.
Crónico significa que la enfermedad persiste durante un período muy largo de tiempo,
lo que podría significar durante toda la vida. Sin embargo, quizás no sufra síntomas de
manera constante.
Tipos de Lupus
Existen tres diferentes tipos de lupus:
- lupus sistémico;
- lupus discoide; y
- lupus medicamentoso.
Lupus Sistémico
Alrededor del 70 por ciento de las personas que sufren lupus presentan la forma
sistémica, o LES. La enfermedad sistémica es aquélla en la que pueden estar afectados
diferentes sistemas del cuerpo.
Cuando se padece de lupus sistémico pueden estar comprometidos:
- la piel;
- las articulaciones;
- los riñones;
- el sistema nervioso;
- los pulmones;
- el corazón; y
- los órganos hematopoyéticos.
Casi la mitad de las personas con lupus sistémico padecen de una forma que afecta los
órganos internos principales, especialmente los riñones. En la otra mitad de los
pacientes con lupus sistémico, están afectadas principalmente la piel y las
articulaciones. Es menos probable que el segundo tipo de lupus cause problemas graves.
Lupus Discoide
Alrededor del 15 por ciento de las personas con lupus presentan la forma conocida como
lupus discoide o cutáneo. Esta forma de lupus provoca una erupción cutánea crónica que
a veces puede causar cicatrices. El lupus discoide puede afectar a la piel sin afectar a
otros órganos.
Lupus medicamentoso
La forma menos frecuente del lupus se desarrolla como consecuencia de la administración
de medicamentos para otros problemas médicos. Esta forma se conoce como lupus
medicamentoso.
Los signos y síntomas son similares a los del LES, aunque las personas que sufren esta
forma de lupus rara vez sufren un daño orgánico grave. Muchos medicamentos pueden
provocar lupus medicamentoso. Los signos y síntomas generalmente mejoran y desaparecen
una vez que se interrumpe la administración del medicamento.
¿Cuáles son las causas del lupus?
Se desconoce la causa del lupus, excepto la del lupus medicamentoso. Los médicos y
científicos se refieren al lupus como una enfermedad autoinmune. Cuando se padece de
lupus, el sistema inmunológico no funciona correctamente y produce anticuerpos (llamados
autoanticuerpos) que reaccionan ante las células, tejidos y órganos del cuerpo
dañándolos. Este proceso se conoce como respuesta autoinmune (auto significa a sí
mismo).
Cuando se padece de lupus, se forman diferentes tipos de autoanticuerpos, aunque el
autoanticuerpo más frecuente se produce contra el núcleo de las células y, por lo
tanto, se llaman anticuerpos antinucleares, o AAN. Existen diferentes tipos de AAN.
Dos tipos de AAN que aparecen exclusivamente en LES son los anticuerpos:
- anti-ADN de doble cadena (anti-ADN dc); o
- anti-Smith (Sm).
Los anticuerpos antinucleares (AAN) se encuentran en la mayoría de los casos de lupus.
Los AAN también se pueden encontrar en personas con otras enfermedades autoinmunes, tales
como la artritis reumatoidea y el síndrome de Sjögren. También se pueden presentar en
algunas personas sanas.
¿A quiénes afecta el lupus?
Los estudios sugieren que algunas personas pueden heredar la tendencia a contraer lupus y
que los genes juegan un papel importante en la enfermedad. Los científicos han
descubierto que los nuevos casos de lupus son más frecuentes en familias en las que
algún miembro ya presenta esta enfermedad u otra enfermedad autoinmune relacionada, como
la AR o la diabetes. La mayoría de los científicos creen que los factores ambientales,
como los virus, actúan como desencadenantes de síntomas en las personas que tienen la
tendencia genética a desarrollar lupus.
Alrededor del 90 por ciento de las personas que padecen lupus son mujeres. En la
mayoría de los casos, los síntomas se presentan por primera vez en mujeres en edad de
procrear (de 18 a 45 años). Sin embargo, el lupus también ocurre en niños y personas
mayores. Los afroamericanos tienen mayor tendencia a contraer lupus que los caucásicos.
Algunos estudios sugieren que la enfermedad también puede presentarse con mayor
frecuencia en los asiáticos y hispanos que en los caucásicos.
Principales signos y síntomas del Lupus
El Colegio Americano de Reumatología (American College of Rheumatology, ACR) ha
desarrollado pautas para ayudar a los médicos en el diagnóstico del lupus. Si presenta
cuatro o más de los signos o síntomas enumerados a continuación, consulte a un médico
que pueda determinar si usted tiene lupus o una de las muchas otras enfermedades que
pueden provocar síntomas similares. No existen dos personas que presenten los mismos
síntomas.
Los once principales signos y síntomas que pueden indicar la presencia de lupus
incluyen:
- Erupción malar que se distribuye sobre las mejillas y el puente nasal (erupción en
forma de mariposa);
- Erupción discoide, escamosa sobre el rostro, cuello, orejas, cuero cabelludo o tórax;
- Fotosensibilidad (sensibilidad a la luz solar), como erupciones severas o fiebre
producidas por una breve exposición al sol;
- Llagas indoloras en la lengua, interior de la boca o nariz;
- Artritis (dolor, rigidez e hinchazón de las articulaciones);
- Dolor en el pecho o en el costado al respirar;
- Problemas renales; Problemas neurológicos (del cerebro), entre ellos convulsiones y
problemas mentales;
- Recuento bajo de glóbulos rojos y blancos;
- Presencia de autoanticuerpos específicos medidos en la sangre; y
- Presencia de anticuerpos antinucleares, que son los anticuerpos se encuentran con más
frecuencia en el LES.
Muchas personas afectadas por el lupus presentan cambios en los signos y síntomas que
se conocen como exacerbaciones y remisiones. La exacerbación es el período durante el
cual la enfermedad se torna más activa y los síntomas aumentan. Durante una remisión,
los signos y síntomas del lupus son escasos o desaparecen. A veces, una persona puede
presentar una remisión completa o prolongada, pero esto no significa necesariamente que
la enfermedad haya desaparecido.
Otros signos y síntomas del lupus
Las personas que padecen lupus pueden desarrollar otros signos y síntomas, entre ellos,
un grave deterioro de los órganos, síntoma no incluido en los once criterios descritos
anteriormente. Estos signos y síntomas incluyen:
- Coágulos de sangre
- Derrames cerebrales
- Ataques cardíacos
- Inflamación ocular
- Fiebre
- Debilidad, fatiga
- Pérdida de peso
- Fenómeno de Raynaud, una enfermedad en la cual los dedos de las manos y de los pies, la
nariz y los oídos pueden desarrollar una sensibilidad inusual al frío, tornándose a
veces blancos o azules al estar expuestos al frío.
- Dolores musculares.
- Ganglios linfáticos hinchados
- Pérdida del apetito
- Alopecia (caída del cabello)
- Síndrome de Sjögren, una enfermedad crónica que provoca sequedad en los ojos y boca.
Las mujeres pueden sufrir sequedad vaginal.
- Depresión o dificultad para concentrarse
Diagnóstico
El lupus puede ser difícil de diagnosticar. Es importante consultar a un reumatólogo,
médico que se especializa en artritis y enfermedades relacionadas, como el lupus. El
reumatólogo comenzará por hacerle algunas preguntas y realizará un examen físico.
Análisis de Laboratorio También le harán análisis de laboratorio, como análisis
bioquímicos de sangre y orina, para determinar si:
- tiene muy pocos glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas (células sanguíneas que
ayudan a controlarel sangrado y la coagulación).
- están funcionando correctamente los órganos, como riñones o el hígado.
Si su reumatólogo piensa que usted tiene lupus, le pedirá que realice un análisis de
sangre, conocido como AAN, que detecta un grupo de autoanticuerpos que se encuentran en la
sangre de quienes sufren de lupus y que atacan a las propias células del cuerpo. Sin
embargo, esta prueba no diagnostica el lupus.
Quizás, otras pruebas que detectan ciertos anticuerpos útiles para el diagnóstico
del lupus o de otras enfermedades relacionadas son:
- el anti-ADN; o
- el anti-Smith.
Cuando se padece de lupus también es frecuente la presencia de:
- anticuerpos frente a fosfolípidos, incluyendo la cardiolipina; y
- niveles de complemento bajos o reducidos
Anticuerpos que reaccionan ante fosfolípidos, incluyendo la cardiolipina tambi´n son
comunes cuando se padece de lupus. Se les asocia con el riesgo acrecentado de coágulos
sanguíneos, derrames cerebrales y abortos no provocados frecuentes. Con análisis de
sangre se puede obtener la medición del nivel de proteínas de complemento. Los niveles
de complemento por lo general son bajos o reducidos en personas que padecen de lupus. Se
pueden realizar otros análisis de sangre para el diagnóstico y como ayuda para el
seguimiento de la actividad de la enfermedad. <
Exámenes del Riñón
Debido a que frecuentemente se desarrollan problemas renales, será necesario realizar un
análisis de orina. Si se detectan proteínas, quizás se le pida que recoja la orina de
24 horas para analizarla. Si su médico sospecha que usted sufre de problemas renales,
quizás le solicite una biopsia renal, que consiste en extraer y examinar una pequeña
muestra de tejido de uno de sus riñones.
Examen cardíaco y Rayos-X
Es probable que su médico le pida una radiografía de tórax o exámenes cardíacos, como
un electrocardiograma (ECG) o un ecocardiograma, para determinar si la enfermedad está
afectando los pulmones o el corazón.
Tratamientos
El plan de tratamiento para el lupus incluye:
- tomar medicamentos para reducir la inflamación;
- tomar medicamentos para disminuir la actividad del sistema inmunológico;
- balancear el descanso con el ejercicio;
- comer una dieta adecuada.
El lupus es una enfermedad impredecible. Sus signos aparecen y desaparecen, a veces sin
razón evidente. Debido a que el lupus tiene tantas formas diferentes y puede cambiar, es
probable que lleve mucho tiempo encontrar el tratamiento correcto para usted. Su
tratamiento dependerá de los síntomas que tenga y de los órganos que estén afectados.
Una vez que comience un programa eficaz de tratamiento, cúmplalo. Si sus síntomas
cambian, comuníqueselo a su médico de manera que puedan trabajar en conjunto para
adaptar el programa a su caso en particular.
Medicamentos
Los medicamentos son una parte necesaria del tratamiento para las personas con lupus. El
medicamento específico que le recete su médico dependerá de:
- el grado de la enfermedad; y
- la actividad de la enfermedad.
Con el tiempo, es probable que cambie el tipo y la cantidad de medicamentos recetados,
según los signos y síntomas presentes.
Medicamentos antiinflamatorios
No esteroides
Cómo actúan: los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) pueden ayudar a
controlar la artritis y la inflamación asociada con el lupus. Algunos AINE se pueden
obtener con receta, mientras que otros son de venta libre.
Algunos ejemplos de AINEs incluyen:
- aspirina;
- ibuprofeno;
- naproxeno.
Efectos secundarios: los AINEs pueden causar irritación gástrica, hemorragia
gastrointestinal, úlceras o diarrea. Es probable que su médico le recete medicamentos
antiulcerosos para protegerlo de los estos efectos secundarios de los AINE. Los AINE más
recientes, se conocen como los inhibidores selectivos de la COX-2, pueden minimizar aún
más los efectos secundarios gástricos.
Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad
Cómo actúan: los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad
(FARME), pueden utilizarse para tratar los síntomas del lupus, como:
- artritis;
- erupciones cutáneas;
- fiebre;
- fatiga;
- pleuritis (inflamación de la pleura o membrana que reviste de los pulmones).
La hidroxicloroquina es el DMARD que se usa más comúnmente para tratar el lupus. Este
fármaco, recetado para la enfermedad leve, puede disminuir el riesgo de propagación del
lupus. Estos medicamentos en general se administran a largo plazo, dado que su
interrupción puede exacerbar del lupus.
Efectos secundarios: entre los efectos secundarios más comunes de la
hidroxicloroquina se encuentran náuseas leves, vómitos y diarrea.
Glucocorticoides
Cómo actúan: los glucocorticoides (como la prednisona) son fármacos que controlan
el sistema inmunológico y ayudan a reducir la inflamación. Están relacionados con el
cortisol, una hormona que el cuerpo produce en forma natural y que controla muchas
funciones necesarias del cuerpo.
Cuando el lupus se presenta de forma muy activa, es probable que su médico le recete
dosis altas de glucocorticoides. Se pueden utilizar dosis más bajas para tratar el lupus
cuando éste no comprometa los órganos internos. A medida que los síntomas y los
resultados de los análisis de laboratorio mejoran, su médico puede reducir gradualmente
la dosis.
Efectos secundarios: los efectos secundarios más comunes de la
ingestión de altas dosis de glucocorticoides incluyen:
- aumento de peso;
- hinchazón de la cara;
- formación frecuente de hematomas;
- cicatrización lenta; y
- cambios del estado de ánimo.
Otros efectos secundarios incluyen:
- retención de líquidos con hinchazón de las piernas;
- presión sanguínea alta;
- activación o empeoramiento de la diabetes;
- mayor riesgo de infección;
- muerte de tejido óseo (osteonecrosis);
- acné; y
- en raras ocasiones, hemorragia gástrica.
El uso de glucocorticoides durante un tiempo prolongado puede provocar:
- cataratas;
- glaucoma;
- debilidad muscular; y
- disminución de la masa ósea (osteoporosis).
Otros medicamentos inmunosupresores
Cómo actúan: la
mayoría de los fármacos inmunosupresores reducen la actividad del sistema inmunológico.
Cuando el lupus afecta los órganos principales, a menudo se recetan estos medicamentos en
combinación con glucocorticoides. Esta combinación puede permitir una reducción de las
dosis de glucocorticoides.
Los
fármacos inmunosupresores que se usan más comúnmente son: azatioprina
(Imuran);
metotrexato
(Rheumatrex, Trexal); y
ciclofosfamida
(Cytoxan).
También se
usan la ciclosporina y el mofetil micofenolato.
Efectos
secundarios: estos medicamentos pueden provocar graves efectos secundarios. Si usted toma
un medicamento inmunosupresor, debe hacerse análisis de sangre en forma regular, ya que
el fármaco puede interferir con la formación adecuada de células sanguíneas. También
puede contraer infecciones más fácilmente debido a que los medicamentos reducen la
actividad del sistema inmunológico.
Actividad física
El ejercicio diario es muy importante. Hacer ejercicio puede
resultar más fácil cuando el lupus se encuentre menos activo y usted se sienta mejor.
Sin embargo, incluso durante una exacerbación, realizar ejercicios suaves de rango de
movimiento puede ayudarle a disminuir la rigidez. El ejercicio también puede ayudar a
prevenir la debilidad muscular, de manera que los músculos tengan mayor capacidad para
soportar las articulaciones doloridas.
Puede
trabajar en conjunto con un fisioterapeuta para elaborar un programa de ejercicios que se
adapte a su horario, estado físico y otras necesidades. Esto puede ser tan simple como
diseñar un programa de caminatas que usted puede ir adaptando de acuerdo a cómo se
sienta cada día.
De hecho,
los ejercicios de amplitud de movimiento simples, como el estiramiento,
pueden ser tan eficaces como la actividad aeróbica para mejorar su estado de ánimo,
sentido de bienestar y nivel de fatiga.
Alimentación
Ingerir una dieta balanceada es una parte importante de su plan de tratamiento. En los
períodos en los que el lupus esté activo y no tenga mucho apetito, ingerir un suplemento
multivitamínico diario puede ayudar a su cuerpo a obtener los nutrientes que quizá esté
necesitando. Sin embargo, las vitaminas en dosis altas pueden provocar efectos
secundarios. Algunas hierbas y suplementos dietéticos puede empeorar el lupus. No olvide
informar a su médico si está tomando algún tipo de vitamina, hierbas o suplementos
dietéticos.
Su médico
puede recomendarle una dieta especial para aliviar los problemas causados por los
síntomas del lupus, como la nefropatía (enfermedad renal). Una dieta con bajo contenido
de sal ayudará a prevenir la retención de líquidos, que a su vez puede originar
hinchazón. Si padece nefropatía, quizás deba limitar la cantidad de proteínas que
ingiere para no hacer trabajar demasiado a los riñones.
Sólo con
tomar una dosis diaria de ácido fólico puede ayudar a disminuir los niveles de una
sustancia química llamada homocisteína. Se han encontrado altos niveles de homocisteína
en personas con lupus, niveles que también se han asociado con problemas cardíacos.
Pregunte a su médico cuál es la dosis recomendada de ácido fólico para reducir los
niveles de homocisteína. El colesterol alto también puede representar un problema; hable
con su médico sobre este tema.
Preocupaciones
especiales
Problemas renales
A veces, incluso con el uso de glucocorticoides y fármacos inmunosupresores,
puede presentarse insuficiencia renal. Si esto sucede, se pueden eliminar los productos de
desecho de la sangre mediante una diálisis. La hemodiálisis es un procedimiento que
consiste en colocar catéteres en una arteria y una vena para filtrar la sangre a través
de una máquina limpiadora. La sangre se extrae del cuerpo, pasa por una máquina que
elimina los productos tóxicos y de desecho y luego vuelve al cuerpo.
La diálisis peritoneal ambulatoria continua
(DPAC) es otro procedimiento de limpieza en el cual se coloca líquido en la cavidad
abdominal a través de un tubo y luego se drena dicho liquido por el mismo tubo. Esto
puede realizarse en el hogar, pero es necesario hacerlo bajo una estrecha supervisión
dado que las personas con lupus corren un mayor riesgo de infección.
Cuando la insuficiencia renal es irreversible, es
probable que se recomiende un trasplante de riñón. Este procedimiento a menudo puede
permitir que una persona con lupus vuelva a su vida normal, aunque se requieren muchos
medicamentos para prevenir el rechazo al riñón nuevo.
Problemas cardíacos
Las personas con
lupus corren mayor riesgo de padecer de ataques cardíacos, dado que esta enfermedad puede
dañar los vasos sanguíneos.
Otros factores de riesgo que pueden resultar en
cardiopatías son:
- hipertensión (presión sanguínea alta);
- tabaquismo;
- obesidad;
- altos niveles de colesterol;
- altos niveles de homocisteína.
Consulte a su médico acerca de las distintas
formas de reducir o controlar estos riesgos.
Infecciones
Las personas que padecen de lupus tienen más probabilidades de contraer infecciones.
Esto se debe al mal funcionamiento del sistema inmunológico o a los efectos secundarios
causados por los medicamentos, en especial los glucocorticoides y los fármacos
inmunosupresores. En algunas personas con lupus, las infecciones pueden desencadenar
exacerbaciones de la enfermedad. Para los que padecen de lupus, las vacunas antigripales
anuales u otras vacunas son importantes para protegerse contra las infecciones.
Exposición al sol
Está comprobado que la exposición al sol y a otras luces
fluorescentes puede empeorar las erupciones cutáneas y otros problemas sistémicos
vinculados con el lupus en algunas personas. Alrededor de un tercio de las personas que
padecen esta enfermedad son sensibles al sol.
La exposición solar puede provocar exacerbaciones
del lupus, que a su vez producen:
- fiebre;
- dolor de las articulaciones;
- inflamación del corazón, pulmones, riñones o sistema nervioso.
Sin embargo, una exposición al sol que resulte excesiva para una persona puede ser adecuada
para otra. Los grados de sensibilidad al sol varían de una persona a otra.
Protección contra el sol
Unas cuantas precauciones simples pueden protegerle de las reacciones negativas a la
exposición solar. Siga estos pasos para prevenir las erupciones relacionadas con el lupus
y las quemaduras solares como consecuencia de la sensibilidad al sol.
- Evite las actividades al aire libre durante las
horas de mayor luz solar (generalmente de 10 de la mañana a 4 de la tarde).
- Use filtros o pantallas solares en forma regular.
- Elija un producto con factor de protección solar (FPS) 15 o superior. Al igual que todos los maquillajes y lociones, los filtros solares pueden provocar
reacciones alérgicas en algunas personas. Si presenta alguna reacción, deje de usar ese
producto y pruebe otro diferente o consulte con su médico.
- Escoja aquellos productos que bloqueen los rayos
UVA y UVB (la etiqueta debería indicar si el producto bloquea estos dos tipos de rayos).
Las puntuaciones de FPS se aplican solamente a
la luz UVB; la exposición a la luz ultravioleta es mayor en altitudes más elevadas.
- Si debe permanecer al sol, use un sombrero que lo
proteja del sol directo y prendas que cubran sus brazos, piernas y pecho. Existen
prendas hechas con telas especiales que no permiten el paso del sol.
Embarazo y anticoncepción
El embarazo puede presentar problemas especiales para las mujeres con lupus.
Durante el embarazo, el lupus puede empeorar o exacerbarse; o bien, puede mejorar o
permanecer igual.
Las mujeres con lupus tienen mayores
probabilidades de sufrir un aborto espontáneo, ya sea en la primera o en la última etapa
del embarazo. Determinados anticuerpos anormales presentes en la sangre de algunas mujeres
con lupus pueden aumentar la probabilidad de sufrir un aborto espontáneo. No olvide
consultar a su médico si desea quedar embarazada. La buena noticia es que con una
planificación cuidadosa, muchas mujeres con lupus pueden tener embarazos normales y
bebés sanos.
En algunos casos, las mujeres con lupus pueden
pasar autoanticuerpos a través de la placenta, lo que puede provocar una erupción
cutánea en el bebé. Con el tiempo, la erupción desaparece, normalmente dentro de los
seis meses del nacimiento del bebé. Un problema cardíaco muy raro puede presentarse en
el bebé de una mujer que tenga este patrón de autoanticuerpos específico. Hable con su
médico acerca de este riesgo y las opciones de tratamiento.
Si su médico le aconseja no quedarse embarazada o
si usted no desea tener hijos, es importante utilizar un método anticonceptivo dado que
todavía existe la posibilidad de embarazo. Un embarazo no planeado durante un período de
actividad de la enfermedad podría causar problemas de salud y exponer al feto a los
medicamentos que toma para el lupus. El método anticonceptivo más seguro para las
mujeres que padecen lupus es un diafragma que se utiliza con gel anticonceptivo.
Resequedad
Las mujeres posmenopáusicas con
lupus o aquéllas que también presenten el síndrome de Sjögren secundario pueden
experimentar resequedad vaginal. Los productos lubricantes y las cremas con estrógenos
pueden ayudar a reestablecer la humedad y aliviar las molestias. Si usted padece
resequedad vaginal, pregunte a su médico qué producto
puede ser conveniente para usted.
Cómo controlar el
lupus
Con frecuencia, el padecer de una enfermedad crónica también va acompañado de
problemas emocionales. Hablar sobre sus temores, ira y depresión puede ser útil. Es
importante que hable abiertamente con su familia, amigos y médico. Participar en un grupo
de apoyo y compartir sus frustraciones con otras personas que padecen lupus puede ayudarle
a sentirse mejor emocionalmente y a resolver problemas específicos.
Leer acerca de su enfermedad puede ayudarle a
entender sus síntomas y a conocer todo lo que puede ocurrir con ella. Se sentirá más en
control de su enfermedad y podrá tener una comunicación más eficaz con su médico
acerca de los tratamientos.
Sin embargo, puede que haya momentos en los que
asistir a las reuniones de apoyo o leer sobre el lupus no alcancen para superar el
sentimiento de abatimiento. En ese caso, puede resultar útil buscar consejo de un
profesional capacitado para ayudar a las personas que sufren enfermedades crónicas. Su
médico le puede recomendar profesionales de salud mental, tales como trabajadores
sociales, consejeros y psicólogos, que puedan darle ayuda.
Investigación sobre el
lupus
Los investigadores están realizando descubrimientos que contribuirán a mejorar la
calidad de vida de las personas que padecen de lupus. Esta información conduce al
desarrollo y evaluación de diversas técnicas para ayudar a las personas con lupus a
obtener el conocimiento, la actitud y las técnicas para sobrellevar la enfermedad.
Los estudios continuos financiados por la
Fundación para la Artritis tienen como meta encontrar maneras más eficaces de controlar
el lupus y de mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. Algunos ejemplos incluyen:
- Estudios para mejorar el entendimiento de las causas para prevenir de manera más adecuada la
enfermedad cardiovascular prematura en mujeres con
lupus;
- Estudios de cómo los estrógenos estimulan la
producción de autoanticuerpos y
- Un estudio de personas con LES que tienen problemas de memoria y dificultad para concentrarse;
este estudio tiene como objeto descubrir los signos, síntomas, medicamentos y impacto psicosocial y en la conducta, relacionaos con el
lupus.
¿Otros Recursos?
- Consulte a su médico.
- Lupus (un folleto
en español)
- Respuestas Sobre La
Artritis (un folleto en español)
- Lupus Foundation of America (Fundación Estadounidense de Lupus)
1300 Piccard Dr, Ste 200
Rockville, MD 20850
1-800-558-0121
301-670-9292
www.lupus.org
www.lupus.org/support/spanish.html
- National Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases Information Clearinghouse
(NAMSIC) (Instituto Nacional para la Artritis y las Enfermedades Musculoesqueléticas y de
la Piel)
National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud)
1 AMS Circle
Bethesda, MD 20892
1-877-226-4267
301-495-4484
TTY (teléfono para hipoacúsicos): 301-565-2966
www.niams.nih.gov
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